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La misión que tenemos todos los que formamos AFGyR Abogados es tomar esta frase como nuestra premisa, porque entendemos que depende de cada uno de los que elegimos esta profesión, ejercerla con responsabilidad y por sobre todo con lealtad hacia cada uno de nuestros clientes. Somos conscientes que hoy en día, nuestra profesión ha sido bastardeada y degradada por nuestros mismos colegas que han hecho del Derecho sólo un negocio para sí, apartándose de la ética profesional y de los principios de la abogacía. Es por ello, que nuestro objetivo no es más que recuperar aquel vínculo de plena confianza que existía entre el abogado y su cliente, y a aquel profesional que podía asesorar por sobre todos los puntos de conflicto sin tener que derivar la consulta. En definitiva, pretendemos distinguirnos para volver a ejercer la profesión tal como lo hacían nuestros abuelos.
(*) El Profesor Eduardo J. Couture, redactó en 1949 un decálogo que se conoce como "Los Mandamientos del Abogado". Originariamente, este trabajo se trató de un discurso pronunciado por el profesor en ocasión de recibir el título de Socio Honorario del Colegio de Abogados de Bs. As., pero la profunda enseñanza de ética profesional que contenía su discurso, lo llevó a ser inmortalizado en un libro. En su introducción reflexiona que la abogacía se forja a partir de distintos valores, siendo uno de ellos la ética En este sentido, se refiere a la abogacía "como un constante ejercicio de la virtud. La tentación pasa siete veces cada día por delante del abogado. Este puede hacer de su cometido, se ha dicho, la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios" |